¿El CrossFit es demasiado duro?

Esta es la pregunta que reciben a diario quienes practican esta disciplina. A veces incluso las personas lo afirman sin siquiera consultarlo. La idea viene acompañada de inquietudes como: ¿Podría lastimarme?, ¿Es para cualquier persona?, ¿Podré hacerlo yo que no soy bueno-a haciendo deportes?

De dónde salió el CrossFit

Probablemente todas estas ideas vengan del hecho de que su creador: Gred Glassman, lo haya utilizado para entrenar a policías de California y luego haya sido utilizado para entrenar a bomberos y marines. Sin embargo, llegó a los gimnasios por tratarse de un entrenamiento muy completo y con posibilidad de hacérsele varias adaptaciones.
El CrossFit trabaja fuerza, agilidad y velocidad de manera medible a partir de la repetición de un número de ejercicios en un tiempo determinado. Para ello existe un WOD (workout of the day) diferente cada día.
Por supuesto se tienen en cuenta los diferentes grados de entrenamiento de cada persona, así que si bien es una disciplina de superación personal, no es de competencia con los otros compañeros y cada uno irá a su propio ritmo y levantará la cantidad de peso que pueda. Para cada ejercicio existe su variable más fácil y más difícil. El profesor intentará que saques el máximo provecho de tus capacidades físicas pero sin empujarte a hacer lo que no puedas.

¿Me puedo lastimar?

Respecto a la posibilidad de lastimarse, la misma existe como en cualquier deporte, pero en el CrossFit, quizás más que en ninguna otra disciplina, se practica sobre la destreza para hacer los movimientos que se quieren llevar a cabo. Es decir, si se te pide que saltes desde un cajón antes vas a trabajar cómo hacerlo, en qué ángulo, doblando las piernas de qué forma, poniendo la espalda cómo, etcétera. Una buena parte de la clase se la lleva la técnica para realizar bien movimientos que de otra forma nos generarían dolores indeseados. Luego de ello se pone en práctica el ejercicio y la intensidad, pero nunca antes de que el ejercicio se realice correctamente.

¿Es muy duro?

Lo que queremos desde el CrossFit es que rindas al máximo, y se trata de una superación personal. No es para locos ni para tipos que quieren músculos gigantes como Stallone. Es un buen fitness que moldea tu cuerpo de forma armoniosa a la vez que te entrega vitalidad y agilidad.
Las clases son de entre 45 y 50 minutos que se viven de manera intensa pero la idea es que vuelvas y no que sientas deseos de abandonarlo. Nadie te va a castigar si no podés continuar con un ejercicio. El objetivo es que tus capacidades se desarrollen con el correr de las clases.
Como toda actividad realizada en un gimnasio serio, requiere de un apto-físico médico.

¿Necesito el estado físico de un atleta?

Nada más lejos de la realidad. Puede que le resulte difícil hasta a un deportista acostumbrado a trabajar de otra forma, por ejemplo a un futbolista. El CrossFit es para que te pongas en buen estado físico. Así, pueden participar de la clase personas de más o menos años, con varios kilos extras o mujeres que quieren recuperar el cuerpo después de un embarazo. Por supuesto, siempre respetando las indicaciones médicas.

Venite a CrossFit Clinch a probar una clase, de lunes a viernes de 8 a 21 (última clase), o sábados de 10 a 18. Av Scalabrini Ortiz 1147. El mejor CrossFit en Buenos Aires!

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